Qué es el testamento ológrafo
El Testamento Ológrafo es el que se hace sin la intervención de un notario. Conoce sus características y ventajas en este artículo.
El testamento ológrafo también es una opción para dejar tus últimas voluntades. Pero, ¿qué validez legal tiene? ¿Qué ventajas tiene esta modalidad?
A la hora de designar a nuestros herederos, lo más común es acudir a un notario para otorgar testamento. No obstante, existe la posibilidad de realizar un testamento ológrafo sin la intervención de un notario.
¿Qué se entiende por testamento ológrafo?
Definimos como ológrafo aquel acto de última voluntad que escribe el testador por sí mismo, de su puño y letra.
Requisitos del testamento ológrafo
El testamento ológrafo es un documento escrito y firmado por el testador, que debe incluir el año, mes y día en que se otorga. Si en él hubiera palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, las salvará el testador bajo su firma.
¿Cómo acreditar la validez de un testamento olografo?
En principio parece un acto sencillo pero para que sea válido los herederos deberán seguir una serie de trámites al fallecimiento del testador:
El plazo para llevar a cabo la protocolización del testamento ológrafo es de cinco años desde el fallecimiento del testador, aunque la persona que tenga en su poder un testamento ológrafo deberá presentarlo ante notario competente en los diez días siguientes en que tenga conocimiento del fallecimiento del testador, siendo responsable de los daños y perjuicios que se causen si no lo presenta en este plazo.
Ventajas de hacer un testamento ológrafo
La ventaja de hacer un testamento ológrafo es básicamente para el testador, ya que puede decidir hacer el testamento en su casa y en un documento privado y sin notario. En cambio, una vez fallecido el testador, los herederos sí deberán acudir al notario para que se compruebe la autenticidad del testamento previo al otorgamiento del acta notarial.
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